El CONICET logró repoblar bancos de vieira Tehuelche en el golfo San José y ahora buscará ampliar la experiencia
Las vieiras sembradas crecieron como en la naturaleza y en un año y medio llegaron cerca de la talla legal de captura. El próximo paso sumará a marisqueros locales.

Investigadores del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR, CONICET) llevaron adelante las primeras experiencias de repoblamiento de la vieira Tehuelche en el golfo San José, al norte de Chubut. Los ensayos comenzaron en el verano de 2025 y continuaron durante 2026, con el objetivo de encontrar herramientas para recuperar los bancos naturales de esta especie, clave para la marisquería artesanal de la zona.
Quiénes llevan el proyecto
La vieira Tehuelche se extrae a mano, mediante buceo, hasta los 25 metros de profundidad. La especie atraviesa ciclos naturales de abundancia y escasez que, combinados con la presión pesquera, pueden hacer que los bancos tarden varias temporadas en recuperarse. El proyecto está encabezado por el becario posdoctoral Leandro Getino Mamet y el investigador Gaspar Soria, ambos del CESIMAR, con el apoyo de Matías Soutric, de la Secretaría de Pesca de Chubut; Camila Martínez, alumna de la UNPSJB, y los buzos profesionales del Área de Náutica y Buceo del CENPAT.
El método consiste en captar semillas (juveniles) con colectores artificiales y después sembrarlas en el fondo marino, en este caso en un sitio de la costa sur del golfo. Getino Mamet explicó que las vieiras desovan entre fines de diciembre y enero, y que sus larvas nadan cerca de un mes buscando dónde fijarse. Los investigadores les ofrecen como sustrato una red llamada Netlon, donde se adhieren y crecen hasta medir apenas 2 o 3 milímetros; tras algunos meses, se las siembra en el fondo para que sigan desarrollándose en condiciones naturales. El seguimiento mostró que crecieron de forma similar a las silvestres y que, al año y medio, estaban cerca de la talla legal de captura, de 60 milímetros.
Problemas con las ascidias
Los ensayos también mostraron dificultades: las ascidias, conocidas como papas de mar, colonizan los colectores y complican la recuperación de las semillas. En 2026 se probaron limpiezas por buceo, que según el investigador redujeron ese problema, acortaron el trabajo y mejoraron la captación y el crecimiento. Además, un nuevo diseño de colector cuadruplicó la cantidad de semilla obtenida.
Los científicos señalaron que, aunque todo se hizo a escala experimental, quedó demostrada la factibilidad técnica y biológica del repoblamiento. La próxima etapa apunta a instalar más colectores en el mar, con apoyo de la Fundación Williams, y a trabajar junto a los marisqueros locales, usando sus embarcaciones y su conocimiento para evaluar el sistema en condiciones reales. No se precisaron plazos ni montos para esta nueva fase.
Fuente: El Diario de Madryn