La cámara hiperbárica de Madryn alcanza más de 4.000 sesiones

El servicio en el Hospital Ísola es vital para urgencias como intoxicaciones por monóxido de carbono y tratamientos programados.

La cámara hiperbárica del Hospital Andrés Ísola de Puerto Madryn ha superado las 4.000 sesiones desde su inicio. Este recurso es crucial para atender urgencias como intoxicaciones por monóxido de carbono, la cual es la situación más común que el área de medicina hiperbárica gestiona. Durante el año en curso, se han tratado entre 30 y 40 casos de esta índole, afectando a menudo a más de un miembro de la misma familia. El servicio, bajo la supervisión del médico hiperbárico Sergio Hornung, también maneja emergencias menos frecuentes, como los accidentes de buceo, con un registro de dos a tres casos anuales. Asimismo, tiene un rol fundamental en tratamientos programados para condiciones como el pie diabético, úlceras en extremidades inferiores, y lesiones traumáticas y óseas. La cámara se complementa en procesos postquirúrgicos, promoviendo una rápida recuperación del tejido afectado. El procedimiento hiperbárico consiste en someter al paciente a una elevada presión atmosférica en un entorno sellado, donde respira oxígeno puro. Este aumento en la presión permite que los niveles de oxígeno en los tejidos sean hasta cuatro veces superiores a lo normal, lo que favorece la desinflamación, la cicatrización y el crecimiento de nuevo tejido. La capacidad del servicio del Hospital Ísola permite atender en simultáneo a tres pacientes dentro de la cámara, con un cuarto en la antesala. Esto ha convertido al hospital en un centro de referencia para la región patagónica, recibiendo pacientes de diversas zonas como Neuquén, Bariloche y Viedma. En comparación a los primeros años de funcionamiento del servicio, las intoxicaciones por monóxido de carbono han disminuido luego del pico alcanzado en 2019. Hornung resalta que estas cifras permanecen ‘dentro de la media’ de los últimos años.

Fuente: LU17 / LA17 (Puerto Madryn)