La muerte de Ángel, el nene de 4 años en Comodoro Rivadavia, es investigada por la Justicia luego de que las primeras pericias detectaran lesiones internas que no coinciden con una causa natural.
El hecho ocurrió el domingo 5 de abril. Según el relato inicial de la madre, el niño estaba durmiendo cuando advirtieron que no respiraba. Fue trasladado al Hospital Regional, donde falleció poco después.
Sin embargo, entre el 7 y el 9 de abril, los primeros resultados de la autopsia revelaron lesiones, especialmente en la cabeza, lo que modificó el rumbo de la investigación. A partir de allí, se ordenaron allanamientos y el secuestro de celulares.
En medio de la causa, los padres dieron versiones contrapuestas. El padre sostuvo que se trató de un hecho violento, mientras que la madre negó cualquier responsabilidad y pidió que se esclarezca lo ocurrido.
La Justicia analiza ahora peritajes, testimonios y el contenido de los dispositivos secuestrados para reconstruir las últimas horas del niño y determinar cómo se produjeron las lesiones.
En paralelo, familiares y vecinos convocaron a marchas en Comodoro Rivadavia para pedir justicia y visibilizar el caso, que generó conmoción en la comunidad.